Covid-19 afectaba al mundo un poco menos. En la Unión Europea, las personas vacunadas podían viajar sin problemas. Entonces, decidí cambiar el paisaje frío y gris de Polonia por uno con más sol y calor, el de España. Pero no para las vacaciones. Me lesioné en junio y todavía no podía hacer deporte ni hacer trekking, así que me fui a España a trabajar a distancia. Primero, visité a mis amigos que se quedaban en Barcelona. En Barcelona ya he estado muchas veces, así que después de una semana cambié el lugar. Quería ir a otra ciudad, bastante cerca de Barcelona, donde nunca he estado. Elegí Valencia para mi estancia y me quedé allí otras tres semanas. En Valencia me gustó mucho el parque del Turia ubicado en el antiguo lecho del río - hay casi 10 kilómetros del parque con canchas deportivas, pistas para bicicletas y corredores, etc. en el centro de la ciudad. La visita a Valencia no podía prescindir de una paella valenciana. Me la comí, pero debo confesar que no soy fanático del arroz, prefiero la pasta.